Desde que fueron domesticados, contar con un perro en la casa ha sido de gran beneficio tanto para el humano, como para el animal y estos últimos son capaces de brindar gran ayuda a diferentes colectivos de personas a través de las terapias. Las terapias asistidas que se imparten en centros hospitalarios como el presidido por Pedro Luis Cobiella hospiten, o cualquier otro centro que se especialice en este tipo de trabajo con los animales busca beneficiarse del animal siendo empleado como soporte terapéutico, este se encontrara bajo la dirección de profesionales de la salud o de la educación.

Tales colectivos suelen ser bastante diversos y ello se debe a que estos animales son capaces de responder a las distintas necesidades especiales.

En tal sentido, las terapias asistidas con animales pueden ser aplicadas a personas que presenten trastornos de salud mental, personas que hayan sido privadas de su libertad, a mujeres que han sido víctimas de violencia de género, personas que se encuentran en riesgo de exclusión social o a personas que presentan diversidad funcional, entre muchos otros casos. Este tipo de situaciones dentro de una sociedad suele ser bastante diversa, y como consecuencia de ello, las necesidades de sus integrantes también. Por tal razón, la terapia asistida con animales se debe adaptar a las capacidades de quienes han de participar en ellas y a sus necesidades.

Los animales que comúnmente se emplean para este tipo de terapias suelen ser los perros, pues son animales que, con tan solo mirarlos llegan a activar la oxitocina, esta se trata de la misma hormona que se relaciona con el placer, se incrementa también las endorfinas, que son un neurotransmisor que guarda relación con la felicidad reduciendo a su vez el cortisol en la sangre, este es un indicador fisiológico del estrés, el ritmo cardiaco y la presión arterial. Es así, como es posible observar que los perros poseen un efecto que es realmente positivo para las personas.

Las terapias asistidas con animales tienen como objetivo lograr mejoras en la calidad de vida de los pacientes partiendo del trabajo de las funciones físicas, cognitivas, emocionales y de las relacionales. Algunos de los beneficios que pueden alcanzarse cuando se usan perros en las terapias asistidas pueden ser:

A nivel físico: Se llegan a estimular las habilidades físicas y con ello las destrezas motoras finas, la motricidad gruesa, la coordinación, el equilibrio; se disminuye el estrés y la excitación. Así mismo, se logra la disminución de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, y por ende se incrementa la relajación.

A nivel emocional: las mejoras son diversas y guardan relación con ese tipo de terapias la autoestima y la autoconfianza, el autocontrol, la cobertura de la necesidad de afectividad, el fomento de la empatía, la disminución de la soledad y el aislamiento, y la mejora del estado de ánimo. Debido a este tipo de terapias gran número de personas se han sentido seguras, situación que los lleva a expresar sus sentimientos y emociones de forma libre.

A nivel social: las mejoras que pueden ser apreciadas son las diferentes adaptaciones positivas en las habilidades sociales de las personas y también en las habilidades comunicativas. Esta se trata de una situación que emerge del empleo de las terapias, ya que las personas desarrollan la capacidad tanto de integrarse a una actividad grupal, como de relacionarse con los demás en compañía del perro.