El tiempo y la historia nos ha demostrado que no hace falta una raza en especial de perro para que pueda convivir con un gato, lo que no debemos perder de vista, es que estos dos se hayan acostumbrado a vivir juntos desde que son cachorros. De este modo, podemos ver a perros mestizos, mastines, pitbull, dogos, chihuahuas, boxer, dálmatas, entre muchos más, que son capaces de compartir sus espacios con otros peludos sin que por ello tenga origen algún tipo de diferencia.

En el caso de que estos no se hayan acostumbrado desde pequeños a estar juntos y a socializar, entonces todo sucederá de un modo más lentamente, aunque no por ello, imposible. La recomendación en este tipo de situaciones es recurrir a la ayuda de un buen profesional que tenga amplios conocimientos en conducta canina.

«La conducta social es extremadamente adaptable, aunque, probablemente, sí requerirá un proceso de adaptación más lento. El truco está en que se respete su periodo de adaptación, si no han convivido desde cachorros», de este modo lo señala Gema López Aguado, quien es veterinaria de la clínica Kivet Sant Pere de Ribes en Barcelona.

Asimismo, es de considerar que se pueden encontrar razas que suelen ser más fáciles de adiestrar debido a su docilidad y por su buen comportamiento. Es por ello, que si tenemos un gato y estamos deseando adoptar a un perro, es importante tomar nota de las siguientes sugerencias, ya que estos ejemplares pueden hacernos más sencillo el trabajo de adaptación entre estas dos especies.

Cavalier King Charles Spaniel: esta es posiblemente una de las razas de perro que resulta más ideal para quienes son amantes de los gatos. Cada ejemplar es dócil, pequeño, elegante, cariñoso y uno de sus mayores gustos es complacer a toda la familia, por supuesto incluyendo a otros miembros que también sean de cuatro patas y que no sean cánidos. De modo que podemos estar tranquilos en líneas generales ya que no tendremos ningún problema cuando se trata de compartir la ‘camita’ con un peludo felino.

Basset hound: siempre es del agrado de muchos por sus simpáticas orejas, más allá de que se desempeña como un excelente sabueso. Este ejemplar no tendrá ningún problema cuando se trata de convivir con gatos si se ha acostumbrado desde que es un cachorro, pues esta es una raza bastante tolerante con otros animales.

En el caso de tratar de que socialicen cuando él ya es más mayor, tenemos que llenarnos de paciencia para que suceda paulatinamente ya que suelen ser perros un tanto tercos.

Beagle: esta siempre será una de las razas perfectas para cualquier hogar pues son pequeños, listos, cariñosos y muy amigables, tanto con otros perros, dedicarles tiempo para que haga ejercicio ya que son animales muy activos y con mucha energía que necesitan liberarla.

Golden retriever: esta es sin duda una de las razas de perro más equilibradas, inteligentes y que mejor se llevan con toda la familia. Es un perro que destaca por su capacidad de empatizar, es dócil de carácter y de buen humor.

Pug o carlino: más allá de que es una raza que se ha puesto de moda, su tamaño pequeño, carácter y carisma los hace excelentes compañeros en aquellos hogares en donde hay niños o gatos, y con estos últimos no dudarán en jugar, claro, si el felino se encuentra dispuesto a ello.